Alergia al huevo y a la leche, su tratamiento

Medicina de familia

 

Y de hecho podemos decir que hacia los tres años, el ochenta por ciento empiezan a tolerar espontáneamente  estos dos alimentos, pero nos queda un veinte por ciento de niños que no van a adquirir esa tolerancia.

Con estos niños, podemos aplicar la técnica de desensibilización alimentaria con leche y huevo, un tratamiento que estamos desarrollando en la Clínica Universidad de Navarra.

El tratamiento consiste en utilizar dosis de huevo o de leche, en cada caso, empezando por una dosis muy pequeña.  Los incrementos de dosis se van haciendo en el hospital, con una frecuencia normalmente semanal y el niño tiene que continuar en casa con la dosis que se le ha administrado en el hospital a diario.

El objetivo es conseguir que el niño tome un vaso de leche o un huevo completo, y esta dosis de alimento la va a mantener durante todo lo que llamamos la fase de mantenimiento. Es decir, cuando el niño ya es capaz de tolerar un vaso de leche, tendrá que tomar un vaso de leche diario, además de una dieta libre en proteínas de leche o un huevo frito o una tortilla cada dos o tres días.

Conseguir estos resultados, es decir, que el niño tome un vaso leche completo o un huevo completo, lo estamos consiguiendo aproximadamente en mes y medio o dos meses en el caso del huevo, y en tres-cuatro meses en el caso de la leche aproximadamente, aunque es muy variable dependiendo del paciente.

En algunos casos resulta complicado llegar a este objetivo de un vaso de leche o un huevo completo y se puede adquirir lo que llamamos una tolerancia parcial, de medio vaso de leche o algo más o medio huevo. Ésto ya supone un aumento de calidad de vida del paciente, ya que puede también ingerir alimentos que puedan contener algo de huevo o de leche y mejora la calidad de vida. Incluso además se disminuye las reacciones por ingestas accidentales.

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Es un tratamiento que principalmente aplicamos a los niños, aunque se puede emplear en pacientes mayores, siempre es más difícil utilizarlo en pacientes mayores y ahí probablemente tenemos que utilizar en muchos casos tratamientos (medicamentos), como ayudantes.

Fuente: Doctora María José Goikoetxea, Especialista del Departamento de Alergología de la Clínica Universidad de Navarra

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