Ansiedad, cómo afrontarla

La ansiedad, en niveles normales es una respuesta adecuada, adaptativa, importante, física y psicológica que nos prepara para responder, por ejemplo a situaciones novedosas

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El caso del niño que acude al colegio el primer día, las primeras citas de un joven, en cuyo caso los niveles de ansiedad nos ayudan a resolver mejor esas situaciones novedosas.

En determinadas ocasiones sin embargo, los niveles de ansiedad son excesivamente elevados y esa ansiedad ya no nos va a ayudar, no es una ansiedad como respuesta normal, sino es una respuesta patológica.

Las sensaciones físicas que se experimentan, resultan especialmente desagradables, palpitaciones, sudor, temblor, sensación de falta de aire, opresión en el pecho.

Psicológicamente las sensaciones y los sentimientos son muy incómodos, sensación de miedo, sensación de muerte inminente, sensación de disolución, de extrañeza.

Básicamente se distingue un estado de ansiedad, que puede permanecer todo el día, la mayor parte de los días, la mayor parte de las semanas, es lo que se llama ansiedad generalizada.

En otras ocasiones, lo que ocurre, el cuadro, se caracteriza por un nivel de ansiedad habitual, prácticamente normal, pero puntualmente durante un tiempo recortado, aparece una intensidad de los síntomas físicos, muy elevada, superior al trastorno de ansiedad generalizada y una sensación psicológica de muerte inminente, sensación de que una desgracia puede acontecer, etc. Esto es lo que se denomina trastorno de pánico.

Su tratamiento es doble, por una parte mediante tratamientos ansiolíticos y también mediante tratamiento psicoterapéutico.

Una de las dificultades que tiene la ansiedad, es que puede por una parte acompañar a muchos otros trastornos mentales y en segundo lugar porque exclusivamente la manifestación de un cuadro de ansiedad, prolongado en el tiempo, puede secundariamente dar lugar a otros trastornos mentales.

En general son cuadros que deben responder muy bien a los tratamientos, sobre todo si se realiza un tratamiento precoz, una combinación de tratamiento psicoterapéutico con tratamiento farmacológico, su respuesta es francamente buena.

Fuente: Doctor Felipe Ortuño, Director del Departamento de Psiquiatría y Psicología Clínica de la Clínica Universidad de Navarra

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