Estres y personalidad

Si observamos a dos personas diferentes en un mismo ambiente, puede que una desarrolle estrés y la otra no. Si, en este caso el ambiente es laboral, puede que incluso esa persona que no desarrolla estrés, aumente su rendimiento laboral

Esto se debe a la personalidad. Hay factores personales como el ser extrovertido o introvertido, tolerante, autoritario, … que para muchas personas pueden llegar a ser estresores y para otras no.

A continuación vamos a detallar algunas de las características de patrones de personalidad más importantes que pueden influir o verse influidas bajo situaciones de estrés.

-. Personalidad tipo A:

Las personas que se engloban en este patrón de personalidad tienen una forma muy peculiar de comportarse. Son personas que luchan con todas sus fuerzas por obtener y mantener el control. En los trabajos siempre están impacientes, llegando a ser hostiles con el resto de compañeros.

Tienen obsesión por la perfección, el logro de metas y la competitividad. Están caracterizados por una gran ambición personal.

Son esas personas a las que parece que se les va a terminar el tiempo en cualquier momento, viven contra reloj, pero es algo impuesto por ellos mismos. Por este motivo, no disfrutan de las tareas que realizan, ya que están fijando todas sus expectativas en la “prisa”.

Se implican de una manera exagerada en el trabajo, poniendo su salud en riesgo.

No disponen de momentos de ocio o descanso porque piensan que es una pérdida de tiempo.

Continuamente están inquietos, impacientes y agresivos. Todo este comportamiento, junto con sus pocos intereses, influye negativamente en sus relaciones sociales, siendo estas, a su vez, muy escasas.

Las personas que están dentro de este patrón de personalidad viven en una constante competitividad con el resto de sus compañeros. Cuando notan que su meta se ve amenazada, se dispara una respuesta de estrés, aunque la amenaza no sea objetiva. Esto les puede llevar a realizar las tareas mucho más rápido que el resto, cosa que, por otro lado, no implica que lo hagan correctamente. Son personas dominantes y autoritarias.

Algunas características de su conducta son:

Casi siempre llegan tarde a las citas, son impacientes cuando tienen que esperar, siempre tienen prisa, se enfadan en exceso ( y en muchas ocasiones injustificadamente por el más mínimo error), critican a los demás con dureza, no son capaces de desconectar del trabajo y trabajan muchas horas, tienen dificultad para relajarse, son incapaces de delegar, excesivamente competitivos, no pueden escuchar sin interrumpir, agresivos, se mueven y hablan rápido, tienen un pensamiento rígido y no conocen ni saben expresar sus emociones.

Este tipo de personalidad es muy propenso al estrés. Este estrés se puede subsanar por medio de una terapia que logre la modificación de estos pensamientos, actitudes y hábitos.

Físicamente se caracteriza por presentar problemas cardiovasculares, ya que, lógicamente, este tipo de vida es difícil de sobrellevar para cualquier corazón…

La personalidad tipo A ha sido estudiada como un factor de riesgo para padecer enfermedades de corazón.

-. Personalidad tipo B:

El patrón de personalidad tipo B es justo el opuesto al anterior. Son personas tranquilas, capaces de utilizar la energía necesaria para la resolución de los problemas. Rara vez los veremos tensos por tener que realizar algún tipo de tarea.

No son personas a la que les guste realizar muchas tareas a la vez en poco tiempo y tampoco tienen esa necesidad de sentirse superiores a los demás.

Son esas personas a las que les vemos disfrutar plenamente de su tiempo libre, que proyectan calma, tranquilidad.

Aunque pueda parecer erróneo estas personas son mucho más productivas que las personas que se engloban en el patrón de personalidad tipo A, ya que, al no ir con esa constante prisa, se paran a analizar con más detalle los problemas y sus posibles soluciones, logrando una mayor calidad en su trabajo, siendo más creativos, lo que por otro lado, les supone conseguir puestos de trabajo con mayor reconocimiento.

Algunas de las características conductuales de estas personas son:

Realizan movimientos más lentos y controlados, su habla es mucho más suave y pausada, tienen una postura más apacible, con expresión de calma, mayor adaptabilidad, son más introvertidas, sin prisa, personas mucho más controladas.

Las personas con este patrón de conducta tienen mucha menos probabilidad de sufrir estrés o problemas cardiovasculares.

-. Personalidad tipo C:

Este patrón describe a las personas que tienden a negar y reprimir sus sentimientos y emociones.

Se caracterizan por ser excesivamente serviciales, pacificadoras, con dificultades para reivindicar sus derechos, muy pacientes. Evitan los conflictos, buscan la armonía y están a la defensiva.

A estas personas les cuesta mucho enfrentarse a las tensiones propias de las relaciones interpersonales y, todo esto, les lleva a experimentar sentimientos de indefensión, desesperanza, … llegando incluso a la depresión.

Físicamente son más susceptibles a enfermedades como el asma, resfriados,…

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2 comments

  1. Ivan Pizano Marin

    Este texto esta muy claro y es muy sencillo de entender.
    Ademas es muy interesante identificar las personalidades de el ser humano para poder estudiar su problematica y ayudar al entendimiento de su comportamiento.
    Yo inicio mis estudios en psicologia y encontrar material de apoyo asi es de gran ayuda para empezar a envolverse en la disciplina.

  2. Helena

    Muchas gracias Iván!
    Ánimo con la carrera, verás que es muy interesante y bonita…
    Seguiremos publicando artículos que puedan servirte de ayuda. 😉

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