Las claves de un comprador inteligente

Mentales

Fechas complicadas… Para muchos son días de alegría, de compartir, para otros, momentos de tristeza, de recuerdos negativos, de soledad,…

El consumismo en esta época del año es algo que se respira en el ambiente… Ya casi desde principios de Noviembre nos vemos rodeados de escaparates navideños que incitan al deseo de comprar, aspecto este para muchos que renace un gran sentimiento de frustración, bien sea porque la economía del hogar, la crisis no lo permite, o porque existe un problema impulsivo de fondo…

adiccionEs importante distinguir entre necesidad y deseo. Conveniente por otro lado ceñirse al presupuesto establecido y saber manejar el dinero. Aspectos como estos son lo que te ayudarán a mantener tu cuenta en un estado “saludable”  y a comprar de forma responsable

Las necesidades son los elementos indispensables en tu vida y las puedes clasificar en: espirituales, sociales, emocionales, culturales y físicas. Se supone que una persona saludable tiene cubiertas esas cinco esferas en su vida.

Además, cada ser humano organiza estas necesidades según sus prioridades, su criterio personal,…Debemos ser conscientes de que cada persona tiene su sistema de valores y puede que lo que sea importante para ti, no lo sea para el otro. Esto no es malo, no debemos juzgar a los demás por ello ya que, entre muchas otras cosas, es lo que nos hace diferentes…

Si queremos evitar realizar compras compulsivas sería conveniente elaborar un presupuesto que nos indique la cantidad de dinero que vamos a dedicar a cada una de las categorías descritas anteriormente y siempre teniendo en cuenta tu valoración personal.

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Los consejeros económicos nos dicen: no comprar algo que no sea absolutamente necesario. Este es un buen consejo. El problema radica en que, si enfatizas mucho las necesidades físicas, va a existir un punto de vista desequilibrado y te vas a ver rodeado, en más de una ocasión, de “cosas” que realmente no necesitabas, o vas a exigir a tu pareja pequeños detalles cada dos por tres,…. Párate a pensar si lo que realmente estás haciendo es suplir una necesidad emocional con “regalos”…

Antes de comprar algo, piensa en qué categoría de necesidades lo podías incluir. Es posible que no encaje en ninguna de ellas, entonces, podrás catalogarlo sólo como un deseo

Pongamos un ejemplo: unos pantalones nuevos pueden justificarse como una necesidad, pero ¿de verdad no tienes suficientes?, ¿te hacen falta? Contesta a esta pregunta con sinceridad y así podrás tomar una decisión consciente. Este ejercicio es la mejor forma de evitar compras impulsivas de las que luego puedas arrepentirte…

Es necesario distinguir entre nuestros deseos y nuestras necesidades para no terminar con problemas económicos o peor aún emocionales…

Vivimos en una sociedad consumista en la que muchas veces cuanto más tienes, más quieres, cuanto más tienes, más gastas, parece que nunca estamos satisfechos con nada…

Trata de reflexionar sobre estos aspectos, hazte preguntas… ¿realmente lo necesito?, ¿trato de comprar esto porque me siento mal, triste?, ¿compro por necesidad, por moda, por impulso, porque me siento solo,…?, ¿hago regalos a mis hijos porque no les dedico tiempo y es la única forma que tengo para compensar esa carencia?…

Saca tus propias conclusiones y decide si merece la pena gastar tanto dinero en cosas que, igual, no necesitas…

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Dedica tu tiempo a los tuyos, comparte con ellos, ríe, juega con tus hijos, conversa con tus padres y amigos, trata de hacer participes a los demás de tu vida, confía y da, seguro que recibes mucho más a cambio y que el recuerdo que ellos tengan nunca pasará de moda…

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