Mitos acerca de los ansioliticos

Son muchas las verdades y mentiras acerca de estos psicofármacos. A continuación desvelaremos algunas de las más importantes:

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-. Es totalmente falso que los ansiolíticos curen la depresión, ya que estos psicofármacos no tienen propiedades antidepresivas. Sólo actúan sobre los síntomas del trastorno de ansiedad, trastorno que a su vez, suele acompañar a los episodios depresivos, de ahí la posible confusión.

-. Los ansiolíticos no curan el insomnio. El insomnio tiene múltiples causas, causas a su vez que hay que determinar con precisión.

Los ansiolíticos sólo “ayudan” con la ansiedad que causa insomnio inicial.

Ingeridos al inicio de la noche tienen poca incidencia sobre el insomnio medio y aún menos sobre el insomnio que ocurre tardíamente, al finalizar el dormir.

Las causas pertinentes se determinan por medio de un examen psiquiátrico y con un estudio del sueño. Este último estudio puede ayudar a diagnosticar una apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas,…

-. Es falsa la afirmación de acerca de que los ansiolíticos no crean adicción.

Cuando los ansiolíticos se toman a largo plazo pueden llegar a crear adicción. Con referencia al tema de la adicción, debemos aclarar que es un concepto algo complejo. En el mismo diferenciamos la “sustancia adictiva” del “adicto”.

Es necesario tener una personalidad singular para que se de un “adicto”. En el caso de los ansiolíticos, lo que primero se da es el desarrollo de la tolerancia.

Este concepto se refiere al hecho de necesitar más y más de la sustancia para obtener el mismo resultado.

-. Los ansiolíticos no curan la ansiedad, tan sólo hacen que esos síntomas de la misma se vean “adormecidos”…

-. Es cierto que el tratamiento con ansiolíticos debe hacerse bajo supervisión médica. En ningún caso deben venderse sin la receta médica. Tampoco es conveniente abandonar o empezar este tipo de tratamientos según demanda personal…

-. Hay personas que toman ansiolíticos sólo cuando están nerviosas, pensando de manera equivocada que, de este modo, no existe ningún riesgo para su salud… Esto es totalmente falso. Es importante determinar las causas que nos llevan a padecer ese estado de nerviosismo para poder actuar correctamente…

-. Pongamos un ejemplo de otra de las malas prácticas que se hacen con este tipo de psicofármacos: “Una madre ante el estado de ansiedad que su hijo padece ante un examen, le da una dosis baja de ansiolítico para que lleve mejor la situación”. Esto supone un grave error ya que podemos estar interfiriendo en el sano crecimiento del niño. Debemos darle la oportunidad de que él mismo desarrolle su propia capacidad de afrontamiento ante ese estado de nerviosismo.

Para finalizar diremos que los psicofármacos, al igual que cualquier tipo de medicamento, deben ser consumidos bajo la supervisión de un especialista.

Hagamos un consumo responsable de los mismos, teniendo muy presente que, en el caso de los ansiolíticos, estos no curan la ansiedad. Para combatir realmente esta problemática debemos actuar sobre la raíz, sobre las causas o  los pensamientos que nos llevan a padecer ese estado de angustia y de malestar constante…

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