¿Qué es la memoria? como podemos mejorarla

Para mejorar la memoria primero sería conveniente entender cómo funciona este mecanismo tan importante para el ser humano

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La memoria es un sistema de recepción, procesamiento, archivo y recuperación de la información. El ser humano sin memoria es como un vegetal, ya que le sería imposible pensar, sentir, actuar,… ¿y cómo funciona este mecanismo tan vital?

Cuando nacemos, somos como una hoja en blanco. Las experiencias que vayamos viviendo son las que van construyendo la historia en esa página inicial. La memoria, al igual que cualquier historia, tiene sus divisiones temporales: memoria sensorial, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo.

-. Memoria sensorial: es la habilidad de retener impresiones de información sensorial después de que el estímulo original ha cesado. Se divide en memoria icónica, que es la memoria sensorial visual y memoria ecoica, que hace referencia a la memoria sensorial auditiva.

-. Memoria a corto plazo (MCP): también conocida como “memoria primaria” o “memoria activa”, es la capacidad de mantener en la mente de forma activa una pequeña cantidad de información, de forma que se encuentre inmediatamente disponible durante un corto periodo de tiempo. La duración de la MCP está estimada en varios segundos y tiene una capacidad de 7+/- 2 elementos. No debe confundirse la MCP con la “memoria operativa” o “memoria de trabajo”, que hace referencia a los procesos que intervienen en el almacenamiento de la información.

-. Memoria a largo plazo (MLP): también conocida como “memoria iniciativa” o “memoria secundaria”. Es la parte de la memoria encargada de almacenar recuerdos por un plazo de tiempo que puede ser de unos pocos días a años o décadas. No tiene límite de capacidad o duración. Aquí podemos diferenciar entre memoria episódica: nuestros recuerdos y memoria semántica: nuestros conocimientos

¿Sabemos usar nuestro cerebro?

Lamentablemente la respuesta es no. No nos han enseñado a usar el cerebro, por ello, lo dejamos actuar en “piloto automático” y sólo al 10% de su capacidad total…Muy poca gente sabe cómo funciona y todavía menos cómo potenciarlo.

Es un misterio cómo sincronizar los dos hemisferios cerebrales para optimizar su rendimiento, cómo sacarle jugo al hecho de que “una imagen vale más que mil palabras”,…

La neuroplasticidad es una de las características del cerebro humano. Cuando aprendemos, estamos modificando nuestra memoria. Con la memoria aprendemos y al aprender estamos modificando.

La memoria es un sistema de procesamiento de la información que posee cuatro funciones básicas:

Entrada-retención-duración-recuperación. 

Sus características son contradictorias ya que, a veces, funciona mejor que un ordenador, y en otras ocasiones no es capaz de retener dos números de ocho cifras.

Veamos un ejemplo. Intenta retener el siguiente conjunto de números: 7931 – 0345. Ahora trata de hacer lo mismo con el segundo: 8995 – 2578. Cierra los ojos y sin mirar intenta recordarlos alternativamente. Seguramente, uno de los números se habrá borrado de tu mente. La contradicción que encierra el funcionamiento de la MCP es que si nos paramos para registrar y evitar el olvido, no podemos seguir recibiendo nueva información. 

Y, aunque existen técnicas para mejorar la memoria, no se enseñan en el colegio…

Entontes, ¿cómo podemos mejorarla?

Lo primero que deberías saber es que no existen malas o buenas memorias, todo depende de cómo la hagas funcionar.

La pérdida de memoria es algo que nos preocupa, más aún cuando llegamos a ciertas edades… Es necesario prevenir y ponerse manos a la obra para tratar de conservar esta capacidad tan importante para el ser humano y tan presente en nuestro día a día.

-. Aprende a mirar sin estereotipar. La primera puerta que toca la realidad que nos rodea, es la de nuestros sentidos: vista, oído, gusto, olfato y tacto… Así que trata de representar de diferentes maneras para enriquecer el código perceptivo. Recordamos el 5% de lo que escuchamos, el 20% de lo que vemos y el 90% de lo que hacemos, HAZ! No tengas miedo a equivocarte, si estás en clase, vence tu timidez y ve a la pizarra, o si estás estudiando, simplemente trata de aumentar el registro de lo que tratas de memorizar con simples dibujos…

-. Usa trucos. Estas son las técnicas de memoria. Es muy útil la auto-imaginación: de esta forma mejoramos el aprendizaje y posterior recuerdo de la información. Se trata de imaginarse a uno mismo en una situación asociada con el material que queremos aprender.

Las repeticiones refuerzan la huella en la memoria. Aquí son importantes las claves que introducimos durante la percepción. Si el recuerdo es difícil como “tener algo en la punta de la lengua”, tratar de esforzarse para recordarlo puede llevarnos al error. En cambio, si introducimos una “clave” y dejamos actuar al inconsciente, obtendremos mejores resultados…

-. El sueño. Duerme lo suficiente, ya que está demostrado científicamente que el sueño influye en la memoria y la cognición. Dormir es un proceso importante en la consolidación de recuerdos, en la selección de parte de la información que deberá descartarse y ser olvidada y en el aprendizaje de habilidades motoras.

-. Haz ejercicio. Son indudables las ganancias que la práctica deportiva tiene para el cerebro. Por ejemplo, el ejercicio físico aeróbico aumenta el tamaño del hipocampo anterior y esto supone una mejora en la memoria espacial. Esta parte de la estructura cerebral es fundamental para la memoria y con la edad va perdiendo volumen, así que ya sabéis: a mover el cuerpo!

-. Meditación. Realizar meditación tiene muchos beneficios para nuestro cerebro, mejoramos la capacidad de la memoria operativa, disminuyen esos desvíos del pensamiento: las divagaciones, baja el nivel de estrés y tratamos de conseguir que mente y cuerpo formen un solo equipo!

-. Relaciónate. Obtenemos placer de las relaciones interpersonales y, además, son un factor asociado con el mejor rendimiento de la memoria.

-. La dieta influye en el rendimiento del cerebro a la hora de aprender. Los estudiantes deben evitar comidas demasiado grasas y copiosas. Hay alimentos que pueden ayudar a optimizar nuestra memoria:

1- Zanahorias: El antioxidante betacaroteno que contiene esta hortaliza es muy beneficioso para la memoria sobre todo si se consume a largo plazo.

2- Salmón y atún: Los ácidos omega-3 mejoran la memoria y el aprendizaje. Se ha demostrado científicamente que este ácido graso es necesario para las conexiones neuronales (sinapsis) y para que, ciertas moléculas relacionadas con la memoria y que están en esta sinapsis, lleguen a expresarse.

3- Nueces y kiwis: También contienen omega-3.

4- Almendras: Un puñadito diario de este fruto nos viene de maravilla para “alimentar” la memoria.

-. Practica “Brain Training”. Tan sólo 15 minutos al día de estos programas de juegos por ordenador tiene beneficios para la memoria: mejoran las funciones ejecutivas, la memoria de trabajo, la velocidad de procesamiento,…

Además: lee, haz sudokus, sopas de letras, autodefinidos,…

Y como el mejor momento de tu vida es ahora mismo, ponte manos a la obra y recuerda que prevenir es curar…

“La clave de tu futuro está escondida en tu vida diaria”. Pierre Bonnard.

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3 comments

    • Helena

      Muchas gracias María José!!
      Gracias por leer los artículos que publico!
      Saludos!
      Helena.

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