Refuerza tu familia

Mentales

Todos estamos demasiado ocupados. Los mayores están ocupados con su trabajo para cubrir la imperiosa necesidad de llegar a fin de mes. Los jóvenes atienden su vida social repleta de actividades…

Llevamos una vida complicada, en ocasiones, más de lo necesario… Nos hemos creado infinidad de “necesidades”, vamos corriendo a todos los sitios, muchas veces el ritmo es frenético y llegamos a casa derrotados, sin ganas de hablar, de que nos molesten con “tonterías”…. Y por el camino estamos dejando las cosas con más valor, lo que verdaderamente importa… Y un día, los problemas en casa son tan grandes que ya no tienen solución, y si la tienen, esta es quizá muy drástica…

No hay comunicación, no hay diálogo… ¿No hay tiempo?

familiaSi quieres mantener a tu familia unida, trata de mejorar tu calidad de vida para poder reforzar esos vínculos. Porque ese tiempo que necesita tu familia es crucial. Es necesario no relegar esto a un segundo plano y no dar por hecho muchas cosas “ellos saben que estoy ahí” “si hay un problema ya me llamarán”… No te acomodes, no abandones…

Planifica tu agenda para compartir tu vida con los miembros de la familia.

Una de las actividades más importantes es la de comer juntos. Así fortalecemos los lazos familiares y ayudamos a reforzar el vínculo de los más jóvenes. Es necesario que los hijos hablen todos los días con sus padres para que puedan expresar sus necesidades, problemas y expectativas.

Este es un buen momento para relajarse de las tensiones que puedan existir en el trabajo y que juntos iniciéis una grata conversación, construyendo a su vez unas herramientas comunicativas inmejorables.

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Sobra decir que además ayuda a supervisar lo que tus hijos comen y a que estos aprendan unos buenos modales en la mesa.

En la medida de lo posible haz que tus hijos se involucren en la preparación de los platos más tradicionales, que aprendan todas esas cosas que tan buenos momentos les brindarán en un futuro. Haz que valoren el esfuerzo que supone poner un plato de comida en la mesa.

Trata de invertir tiempo con todos los miembros de la familia. Involucra a los abuelos o personas más mayores para que los más pequeños puedan aprender de ellos también y los respeten.

Si realizáis viajes en familia, no permitas que los más pequeños se lleven todo el arsenal de “maquinitas” de última generación que los absorbe de la realidad… Esos viajes son para disfrutarlos juntos, conversar, reír,…

Comparte historias familiares, fotos, recuerdos con tus hijos…. En definitiva, ten presente que el mejor regalo que puedes hacerles es TU TIEMPO…

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